- - ¡Bienvenido a la isla de los juguetes
inadaptados! ¿Qué ocurre?
- - Me siento infinito, aunque estoy roto por
dentro, puedo sentir los engranajes que torpemente intentan cumplir su función
y aun cuando no lo logran siguen intentándolo sin ceder.
- - ¿Y tu corazón?
- - Se encuentra desajustado, hace ya un tiempo que
dejo de marcar la hora correcta, se detuvo cuando deje de sentir, me dolía
tanto sentir, forcé inútilmente sus manecillas, quería que avanzara pero se
detuvo, fue mi culpa, ahora es una simple baratija.
- - No, no creo que sea eso. Tu corazón marca un
nuevo comienzo, la invariabilidad del tiempo, si el tiempo se detuvo en tu
corazón lo hizo por una buena razón, se detuvo porque tienes que cumplir una
condición, esa condición es volver a amar, cuando cumplas con ello, el reloj volverá
avanzar. El tiempo que tienes es preciado, es infinito, por tanto tienes todo
el tiempo que quieras para trabajar en repararte, en ajustar tus sentimientos
que por engranajes llevas dentro, cuando termines tu tarea, volverás a escuchar
el sonido que caracteriza a todo engranaje.
- - ¿Y cuál es ese sonido?
- - El sonido que hace el corazón al latir, como una
bobina. El tiempo que tienes es un tesoro, depende de ti como lo utilices, no.